Disortografía

  • La disortografía, a veces también denominada como disgrafía dislexica, es el Trastorno del lenguaje específico de la escritura que puede definirse como el «conjunto de errores de la escritura que afectan a la palabra, y no a su trazado o grafía. Se trata de un trastorno que se manifiesta en la dificultad para escribir las palabras de manera ortográficamente adecuada.
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  • Las causas de la disortografía pueden ser:
  • Déficit intelectual.
  • Deficiencias en la percepción espacio-temporal del sujeto.
  • Deficiencias en la percepción visual o en la percepción auditiva.
  • Mala articulación de los fonemas, que se traduce en la escritura.
  • Bajo nivel de motivación: el sujeto no considera importante en su vida aprender las normas de ortografía.
  • Causas de tipo pedagógico: el método enseñado para aprender a escribir no fue el adecuado.
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  • Las principales dificultades en el aprendizaje de la escritura con respecto a la disortografía son:
  • Déficit en el conocimiento y uso de las reglas ortográficas.
  • Déficit lector.
  • Déficit en el lenguaje hablado.
  • Déficit en mantener representada una palabra en la memoria de trabajo mientras se busca en la memoria a largo plazo.
  • Déficit para conocer y realizar correctamente la conversión fonema - grafema.
  • Déficit en articular correctamente los sonidos del habla.
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  • La disortografía puede ser «natural» cuando afecta al desarrollo fonológico y a las reglas de conversión fonema-grafema o «arbitraria» cuando afecta a las reglas ortográficas.
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  • La disortografía se diferencia de la disgrafia en que los errores que la definen en ningún caso son de tipo grafomotor, aunque el sujeto pueda tener además una problemática grafomotora implicada.
  • Este problema puede asemejarse a una dislexia, pero la asociación de estas no es sistemática. La dislexia es fruto del desarrollo de problemas adquiridos (como, por ejemplo, una lesión cerebral), o bien se presenta en pacientes que de forma inherente presentan dificultades para alcanzar una correcta destreza lectora, sin una razón aparente que lo explique, o se debe a un trastorno lector motivado por causas específicas: lectura superficial, mala escolarización, etc.