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12 noviembre, 2018 Psicologia Clínica

A mediados de este año 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentaba la undécima edición de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE-11), en la que se incluían numerosas novedades, entre ellas, la incorporación del trastorno por videojuegos (“Gaming disorder”) –referido al uso de juegos digitales o videojuegos, ya sea mediante conexión a Internet o sin ella-, dentro del epígrafe de trastornos debidos a comportamientos adictivos.

Por este motivo, el Instituto de la Mente Infantil (Child Mind Institute) -organización estadounidense sin ánimo de lucro, cuyo fin es el de facilitar las vidas de los niños y las familias que lidian con la salud mental y los trastornos del aprendizaje-, ha publicado un artículo a través del cual aborda esta problemática, analizando los motivos por los que algunos videojuegos crean adicción y estableciendo una serie de recomendaciones para padres sobre límites de uso.

El Instituto advierte del fuerte atractivo que tienen estas recompensas sorpresa para los niños.

Otra característica que desencadena el impulso de continuar el juego es el efecto near-miss (“casi ganancias”), una estrategia que induce un sesgo cognitivo en la persona: al hacerle creer que ha estado a punto de ganar –mostrándole sus fallos y los puntos que ha obtenido-, siente que terminará ganando si continúa jugando.

Asimismo, uno de los mayores atractivos de los videojuegos es su componente social: los niños pueden jugar en tiempo real con uno o varios amigos a la vez, lo que incrementa su nivel de diversión. Sin embargo, esto puede generar otros problemas, como por ejemplo, el sentimiento de exclusión al no haber podido jugar a la hora establecida por el resto de jugadores.

Dado todo lo anterior, el Instituto pone de relieve la dificultad que supone detener el juego, por lo que señala la necesidad de establecer ciertos límites. En esta línea, establece un listado de acciones que los niños no pueden perderse y cuyo cumplimiento deben garantizar los padres:

– Salir e interactuar con los amigos en la vida real.

– Participar en las actividades extraescolares que les gusta.

– Mantenerse al día con las clases y realizar los deberes escolares.

– Fomentar relaciones positivas con todos los miembros de la familia.

– Dormir la cantidad de horas suficientes.

Un tiempo de juego saludable sería aquel que no interrumpa ninguna de estas acciones. Por ejemplo, dos horas durante el fin de semana, o los días en los que no hay colegio. También entre semana podrían jugar una menor cantidad de tiempo, tal vez media hora por la tarde noche, siempre que hayan realizado sus tareas primero, y con supervisión de los padres.

Otro aspecto que los padres deben controlar es el comportamiento de sus hijos e hijas cuando juegan a videojuegos, especialmente los sociales. En este contexto, cuando los niños se sienten competitivos -o menospreciados- y su adrenalina aumenta, pueden reaccionar de forma exagerada y decir cosas que normalmente no dirían cara a cara. Palabras malsonantes e insultos entre amigos, puede ser una actitud demasiado frecuente en estos casos.

A este respecto, el Instituto indica la relevancia de que los niños comprendan que las normas de conducta en la vida diaria son las mismas en los videojuegos. Es de especial importancia, dado que los hábitos que se desarrollan al jugar, pueden generalizarse en otros entornos, como la escuela.

El artículo concluye poniendo el foco, una vez más, en la relevancia de establecer límites claros desde el principio y hacer que se cumplan.

Fuente: Child Mind Institute


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11 noviembre, 2018 Logopedia Clínica

La afasia es un trastorno causado por lesiones en las partes del cerebro que controlan el lenguaje. Puede dificultar la lectura, la escritura y expresar lo que se desea decir. Es más común en los adultos que sufrieron un derrame cerebal. Otras causas pueden ser los tumores cerebrales, las infecciones, las lesiones y la demencia. El tipo de problema que tenga y la gravedad dependerán de la parte del cerebro que sufrió el daño y de la magnitud del mismo.

Existen cuatro tipos principales:

  • Afasia expresiva: el paciente sabe lo que quiere decir, pero tiene dificultad para decirlo o escribirlo
  • Afasia receptiva: se escucha la voz o puede leer un impreso, pero no le encuentra sentido a lo que lee o escucha
  • Afasia anómica: tiene dificultad para usar las palabras correctas para describir objetos, los lugares o los eventos
  • Afasia global: el paciente no puede hablar, entender lo que se le dice, leer o escribir

Algunas personas se recuperan de una afasia sin tratamiento. Sin embargo, la mayoría necesita terapia del lenguaje lo antes posible.

En Albanta Logopedia y Psicología contamos con un equipo interdisciplinar compuesto por especialistas en Logopedia y Psicología dispuestos a ayudarte.

Más información


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11 noviembre, 2018 Psicologia Clínica

Según el DSM 5 el Trastorno Obsesivo Compulsivo se define por la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas:

Las obsesiones se definen por (1) y (2):

  1. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan, en algún momento durante el trastorno, como intrusas o no deseadas, y que en la mayoría de los sujetos causan ansiedad o malestar importante.
  2. El sujeto intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, impulsos o imágenes, o neutralizarlos con algún otro pensamiento o acto (es decir, realizando una compulsión).

Las compulsiones se definen por (1) y (2):

  1. Comportamientos (p. ej., lavarse las manos, ordenar, comprobar las cosas) o actos mentales (p. ej., rezar, contar, repetir palabras en silencio) repetitivos que el sujeto realiza como respuesta a una obsesión o de acuerdo con reglas que ha de aplicar de manera rígida.
  2. El objetivo de los comportamientos o actos mentales es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar, o evitar algún suceso o situación temida; sin embargo, estos comportamientos o actos mentales no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.

Nota: Los niños de corta edad pueden no ser capaces de articular los objetivos de estos comportamientos o actos mentales.

  1. Las obsesiones o compulsiones requieren mucho tiempo (p. ej., ocupan más de una hora diaria) o causan malestar clínicamente significativo.

Trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados significativos o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

  1. Los síntomas obsesivo-compulsivos no se pueden atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) o a otra afección médica.
  2. La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental (p. ej., preocupaciones excesivas, como en el trastorno de ansiedad generalizada; preocupación por el aspecto, como en el trastorno dismórfico corporal; dificultad de deshacerse o renunciar a las posesiones, como en el trastorno de acumulación; arrancarse el pelo, como en la tricotilomanía [trastorno de arrancarse el pelo]; rascarse la piel, como en el trastorno de excoriación [rascarse la piel]; estereotipias, como en el trastorno de movimientos estereotipados; comportamiento alimentario ritualizado, como en los trastornos alimentarios; problemas con sustancias o con el juego, como en los trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos; preocupación por padecer una enfermedad, como en el trastorno de ansiedad por enfermedad; impulsos o fantasías sexuales, como en los trastornos parafílicos; impulsos, como en los trastornos perturbadores, del control de los impulsos y de la conducta; rumiaciones de culpa, como en el trastorno de depresión mayor; inserción de pensamientos o delirios, como en la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos; o patrones de comportamiento repetitivo, como en los trastornos del espectro del autismo).

Existen varios tipos:

Con introspección buena o aceptable: El sujeto reconoce que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son claramente o probablemente no ciertas o que pueden ser ciertas o no.

Con poca introspección: El sujeto reconoce que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son claramente o probablemente no ciertas o que pueden ser ciertas o no.

Con ausencia de introspección/con creencias delirantes: El sujeto está completamente convencido de que las creencias del trastorno obsesivo-compulsivo son ciertas.

Además hay que tener presente si:

El sujeto tiene una historia reciente o antigua de un trastorno de tics.

Existen diferentes tipos de obsesiones y compulsiones, veamos algunas de ellas:

Contaminación: Miedo a ser contagiado o sufrir consecuencias por contacto con sustancias, personas, sangre, enfermedades, bacterias…

Obsesiones: «Me van a contagiar si toco…» «Habré tocado algo sucio…»

Compulsiones: Lavado excesivo manos o cuerpo. Evitación de contacto. Lavado excesivo de objeto, y/0 utilización de agentes corrosivos Consultas y pruebas médicas. Comprobaciones de salud propias.

Orden: Pensamientos sobre que todo tiene que estar en un lugar o hacer las cosas de determinada forma.

Obsesiones: «Tengo que cepillarme el pelo 78 veces para que este bien» «Debo comprobar que he dejado el… en su sitio»

Compulsiones: Re-aseguración. Comprobación de que se han dejado las cosas en su sitio. Vuelta a hacer algo si no se ha hecho un número de veces.

Religión: Miedo a hacer algo negativo que ponga en duda su creencia o su buen hacer ante su Dios.

Obsesiones: «Estoy dudando si existe Dios…”

Compulsiones: Rezar. Penitencias.

Muerte o daño: Miedo a hacer daño a otros o sí mismos.

Obsesiones: «Ver un cuchillo y pensar a ver si voy a clavárselo a…»

Compulsiones: Re-aseguración: comprueban que no han hecho daño. Evitar quedarse a solas con alguien.

Sexuales: Miedo a perder el control y hacer algo a nivel sexual

Obsesiones: «A ver si voy a ser homosexual» «Me he insinuado a mi…» «A ver si voy a forzar sexualmente a alguien»

Compulsiones: Evitación de personas. Comprobación de que no han hecho nada. Comprobación gustos sexuales.

Acumulación: Miedo a tirar algo valioso o ser pobres.

Obsesiones: «Voy a guardar esto no vaya a ser que lo necesite o a ver si va a ser importante»

Compulsiones: Evitan tirar cosas. Acumulación.

En clínica Albanta Psicología y Logopedia trabajamos con las siguientes técnicas para intervenir este trastorno:

  • Exposición más prevención de respuesta

En vivo

En imaginación

Autoexposición

Prevención de respuesta

  • Reestructuración cognitiva
  • Experimentos conductuales
  • Autoinstrucciones
  • Habituación
  • Detención del pensamiento
  • Prevención de recaídas

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AULA NESPLORA

Albanta Logopedia y Psicología cuenta con el test más completo para la evaluación de los procesos atencionales.

Nesplora Aula es la única prueba fiable, validada y normalizada que utiliza la realidad virtual para evaluar la atención, el nivel de alerta, el control de impulsos y el nivel de actividad en una clase simulada.

 

 

¿POR QUÉ ES EL MEJOR?

Entorno ecológico

El entorno virtual de Nesplora Aula simula una clase. Mientras el niño completa el test, se le presentan una serie de distractores auditivos y visuales similares a los que encontraría en un colegio real. Esto ofrece al niño una serie de condiciones muy similares a aquellas a las que se enfrenta en su día a día.

Perfil atencional exhaustivo

Nesplora Aula se completa en 20 minutos sin la necesidad de directrices por parte del clínico.

A diferencia de otras medidas CPT, Nesplora Aula evalúa errores de comisiones y omisiones mientras la mirada del/a niño/a está dirigida a los estímulos.

Se presentan diferentes estímulos auditivos y visuales en presencia y ausencia de distractores.

Nesplora Aula mide con efectividad:

  • Atención sostenida
  • Atención auditiva y visual
  • Impulsividad
  • Actividad motora
  • Tendencia a la distracción
  • Velocidad de procesamiento

Control de la actividad motora

Las gafas 3D de Nesplora Aula realizan un seguimiento de la mirada y recogen todo el movimiento de la cabeza durante el test. Si la mirada del niño se desvía de la pizarra, Nesplora Aula recoge esa información, permitiendo al clínico evaluar el grado de respuesta pobre por no haber mirado a los estímulos.

Rendimiento por tarea

Nesplora Aula ofrece resultados diferenciados en su informe en base al tipo de tarea llevada a cabo, ayudando al clínico a establecer comparaciones entre la primera prueba (tarea X-NO) y la segunda (tarea X). Esto le permite recopilar la información para determinar si el niño muestra peor desempeño en entornos más estimulantes (tarea X-NO), o en entornos con muy baja estimulación (tarea X), o si muestra problemas de adaptación cuando se cambia de una tarea a la otra (capacidad de autorregulación del/a niño/a).

Rendimiento por modalidad sensorial

El informe de Nesplora Aula ofrece resultados diferenciados según las respuestas de los estímulos auditivos y visuales del niño. Esta información puede usarse para guiar el tratamiento, su planificación y monitorización.

Ejecución con y sin distractores

Ofrece resultados diferenciados con o sin distractores. Esto ayuda al clínico a conocer mejor el entorno de rendimiento óptimo para cada niño/a.

Precisión: 93.5%                 Sensibilidad: 95.2%            Especificidad: 91.9%

Nesplora Aula tiene una muestra normativa de aproximadamente 1,500 niños de entre 6 y 16 años.

Ver vídeo en:


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1 noviembre, 2018 Psicologia Clínica0

La Depresión se caracteriza por la presencia de una sintomatología asociada caracterizada por un estado de ánimo depresivo o pérdida de interés o placer. Que se manifiesta en un estado de ánimo depresivo la mayor parte del día, una marcada disminución del interés o del placer en todas, o casi todas, las actividades durante la mayor parte del día, la pérdida significativa de peso sin estar a dieta o aumento significativo, o disminución o aumento del apetito, insomnio o hipersomnia, agitación o retraso psicomotores, fatiga o pérdida de energía, sentimientos de desvalorización o de culpa excesiva o inapropiada, una menor capacidad de pensar o concentrarse, o indecisión, pensamientos recurrentes de muerte, entre otros.

  • 1) Para el tratamiento de la Depresión unipolar (distimia y depresión mayor), las terapias más utilizadas son:
    • A) Terapia cognitiva (Beck ,1979) Los Objetivos de la intervención son:
      • (1) Reducir la sintomatología depresiva
      • (2) Enseñar a la persona a detectar y modificar sus pensamientos automáticos negativos y las distorsiones cognitivas (pensamientos distorsionados) que están en la base de su malestar.
      • (3) Identificación y modificación de las creencias subjetivas que hacen vulnerable al sujeto a padecer depresión.
    • B) Por otra parte tenemos la Terapia conductual de la depresión unipolar (Lewinsohn y cols. 1976) Los objetivos de la intervención son :
      • (1) Reducir la sintomatología depresiva.
      • (2) Enseñar a la persona a observar y planificar sus actividades agradables y manejar las desagradables
      • (3) Enseñar a la persona habilidades sociales para aumentar la gama de interacciones agradables, el manejo de problemas y la reducción de la vulnerabilidad depresiva
  • 2) De otro lado para el Trastorno bipolar (psicosis maniaco-depresiva)
    • – Terapia cognitiva-conductual (Basco y Thase, 1997)
    • – Los Objetivos de la intervención son:
      • (1) Educación del paciente y familia en la enfermedad.
      • (2) Aprender a detectar tempranamente los síntomas.
      • (3) Mejorar la adherencia al tratamiento psicofarmacológico.
      • (4) Detectar y modificar cogniciones (pensamientos) inadecuadas.
      • (5) Desarrollar habilidades conductuales para el manejo del estrés, resolución de problemas y comunicación.

BIBLIOGRAFIA :

  • -Beck ,A.T y cols : Terapia cognitiva de la depresión. Ed. DDB, 1979.
  • -Freeman, A y Carol, L :Terapia cognitiva de la depresión. En V.E.Caballo : Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicologicos. Volumen 1, Ed.Siglo XXI, 1997
  • -Lewinshon, P y cols : Tratamiento conductual de la depresión unipolar. En V.E.Caballo : Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Volumen 1. Ed. Siglo XXI, 1997
  • -Ramirez-Basco, M y Thase, M : Tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos bipolares. En V.E.Caballo : Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicológicos. Volumen 1. Ed. Siglo XXI, 1997.

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1 noviembre, 2018 Psicologia Clínica0

Puede definirse la preocupación como una cadena de pensamientos e imágenes (especialmente pensamientos) cargada con afecto negativo, difícil de controlar y orientada hacia un peligro futuro que se percibe como incontrolable.

Se ha dicho que la preocupación se describe bien con la frase : ¿ “Qué pasaría si…?”.
Las personas con ansiedad generalizada, se preocupan por cosas que es improbable que sucedan o que si ocurren son mucho más manejables y menos dramáticas de lo que aquellas piensan.
¿Por qué surgen las preocupaciones y no otros métodos de afrontamiento de la amenaza? Lo que se teme en el Trastorno por Ansiedad Generalizada no es una amenaza presente, sino una amenaza futura de muy baja probabilidad de ocurrencia para la que no existe ninguna solución tipo acción; así que solo quedarían los recursos de tipo mental y entre estos, ante la carencia de otros más adecuados, la preocupación constante sería un intento de prevenir la amenaza.
Las preocupaciones pueden tener varios efectos, muchos de los cuales ayudan a mantener dichas preocupaciones como la ansiedad.

Efectos de la preocupación:

1. Prevención o reducción del procesamiento emocional de la información amenazante, es decir, la preocupación es una solución ineficaz de problemas, que a corto plazo reduce la ansiedad pero hace que se mantengan las interpretaciones de amenaza, la creencia de poco control sobre las mismas y la ansiedad.

2. Conductas de preocupación. Las preocupaciones generan ansiedad, la cual se intenta controlar por determinadas conductas: las de hacer (evitación activa) o las de no hacer ( evitación pasiva) ciertas actividades con el fin de reducir o prevenir la ansiedad y los supuestos peligros anticipados. Ejemplos serían: llamar frecuentemente a los seres queridos para comprobar que están bien, llamar a los hospitales cuando un hijo que viaja en moto se retrasa, llegar con antelación a las citas, consultar frecuentemente al médico por síntomas propios o de familiares, pedir tranquilización a los amigos sobre estos síntomas, asegurarse en exceso que un trabajo está bien hecho, rehuir conversaciones incómodas, posponer actividades, no aceptar invitaciones a reuniones sociales… Estas conductas de preocupación contribuyen a mantener las preocupaciones y las interpretaciones de amenaza.

Efectos de las creencias negativas y preocuparse:
a) Más atención a los pensamientos negativos, e intentos de controlarlos, pero esto paradójicamente hacen que se incrementen. (intención paradójica).
b) Conductas dirigidas a buscar tranquilización y prevenir los peligros.
c) Respuestas emocionales y otros síntomas, como incremento de ansiedad y tensión, problemas de concentración, perturbaciones del sueño…

 

TRATAMIENTO:
• RELAJACIÓN

• REESTRUCTURACIÓN COGNITIVA
– Autorregistro de pensamientos negativos, ansiosos; es importante que sean los más detallados posible.
Para cuestionar los pensamientos catastróficos, se debe suponer que lo peor que se teme es cierto y luego evaluar si realmente sería tan malo como parece.
En vez de centrarse todo el tiempo en las consecuencias negativas de ciertos eventos ( por ejemplo, infarto de corazón) hay que generar soluciones en el caso improbable de que ocurran. Es muy útil generar tantas interpretaciones alternativas como pueda a la peor consecuencia temida: por ejemplo, explicaciones alternativas a que se va a tener un infarto porque el corazón va muy acelerado son que se está muy nervioso por algo, que se ha tomado un café o que se ha hecho ejercicio.
No se trata de ver algo negativo como poco importante o neutral sino evaluar su impacto real, pero de manera realista y racional.

• EXPOSICIÓN A LA PREOCUPACIÓN
Incluye varios pasos:
1. Identificar dos o tres áreas principales de preocupación y ordenarlas por la que menos ansiedad genera.
2. Entrenarse en imaginación, con escenas agradables ( un prado, playa…)
3. Imaginar la primera área de preocupación concentrándose en los pensamientos ansiógenos mientras se trata de imaginar la peor consecuencia temida que se le ocurra de esa área de preocupación. Ejemplo: un paciente que se preocupa cuando su pareja llega tarde del trabajo puede imaginárselo inconsciente y desplomado sobre el volante del coche.
4. Después de imaginar lo anterior, se vuelven a revocar los pensamientos e imágenes, y mantenerlos en la cabeza durante 25-30 minutos. Es recomendable anotar la calificación de la ansiedad, cada 5 minutos por ejemplo, para comprobar si ésta se va reduciendo, y si no es así, para detectar  posibles problemas.
5. Pasado el tiempo anterior, generar alternativas tantas como se pueda a la peor consecuencia temida. En el ejemplo anterior: La pareja que se retrasa puede pensar en las siguientes alternativas: imprevisto de trabajo, entretenerse a hablar con alguien, atasco de tráfico, pequeño choque con el coche o parar a comprar algo. Esta generación  de alternativas puede hacerse sólo verbalmente o también en la imaginación.
Al finalizar la generación de alternativas, es conveniente completar un registro con los siguientes datos: tiempo de inicio y terminación, síntomas durante la exposición, contenido de la preocupación, peor consecuencia temida, ansiedad experimentada del 0-8, nivel de imaginación la facilidad con la que se imaginó (0-8), las alternativas y el nivel de ansiedad y de imaginación tras generar las alternativas.
Cuando el nivel de ansiedad esté de 0-2 se puede pasar a la siguiente área.
La exposición tal cual explicada, es recomendada para preocupaciones relacionadas a acontecimientos inmodificables o muy improbables. Para el resto, se aconseja la resolución de problemas.

•  RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS
Esta técnica facilita la identificación de soluciones para problemas existentes y favorece que los clientes piensen de forma diferente sobre situaciones de su vida (en vez de preocuparse exclusivamente) de modo que se promueve la adopción de perspectivas más realistas y menos catastróficas.
Hay dos dificultades a la hora de solucionar un problema: el verlo en términos generales, vagos y catastróficos y no generar posibles soluciones.
1º Definir problema en términos específicos y descomponerlos en partes pequeñas y manejables.
2º Torbellino de ideas y evaluación de las distintas soluciones.
3º Comparar cada una y ver cuál tiene más ventajas.


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1 noviembre, 2018 Psicologia Clínica0

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es parte normal de la vida y constituye una respuesta habitual a situaciones cotidianas de la persona. Ante una señal o amenaza de peligro, se produce una reacción que nos ayuda a enfrentarnos y responder. Así, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día (preparar un examen, ir a una entrevista de trabajo, tener que hablar en público, etc.).

La ansiedad es una emoción, que se acompaña de reacciones corporales tales como la tensión muscular, la sudoración, el temblor, la respiración agitada, el dolor de cabeza, de pecho o de espalda, las palpitaciones, los “nudos en el estómago”, la diarrea y otras muchas más.

Cuando se sobrepasa una intensidad que la hace intolerable o cuando dificulta la capacidad de adaptarse de la persona, la ansiedad puede afectar a la vida cotidiana y puede convertirse en un problema.

Si usted es una de las muchas personas que tienen problemas de ansiedad, anímese, con una atención adecuada se puede superar. Si usted no puede hacer que la ansiedad desaparezca totalmente de su vida, sí puede aprender a controlarla.

“Me encuentro mal, no sé qué me pasa, noto mareo, dolor de cabeza, cosquilleo en el estómago, palpitaciones… Además tengo tantas cosas que hacer que no sé por dónde empezar, me bloqueo, no tengo la mente clara… estoy paralizada.”

¿Cuáles son los factores que influyen en la ansiedad?

Las causas de los trastornos de ansiedad no son totalmente conocidas, pero parece que pueden originarse por la combinación de varios factores.

Intervienen factores genéticos (hereditarios y familiares), neurobiológicos (áreas del cerebro y sustancias orgánicas), psicológicos, sociales y culturales. En el proceso de la aparición de la ansiedad tienen importancia tanto los factores de predisposición individual (personalidad) como los derivados del entorno.

¿Cuáles son las opciones de tratamiento?

El tratamiento de su problema de ansiedad tiene varios objetivos:
• Aliviar los síntomas y prevenir recaídas.
• Si tiene crisis de angustia, reducir su frecuencia, duración e intensidad y disminuir las conductas de evitación.

Los tratamientos habituales son la psicoterapia y la medicación, que pueden ser usados o no de forma conjunta, según el tipo de trastorno de ansiedad que tenga.

Psicoterapia
Intervenciones psicológicas individuales o grupales, con diferente grado de complejidad, orientadas al manejo y modificación de los factores emocionales, de pensamiento y de conducta que mantienen la ansiedad y/o sus consecuencias.

Medicación
Para el tratamiento de la ansiedad, los antidepresivos y los ansiolíticos son los medicamentos más utilizados.
Su médico de familia es la persona indicada para decirle qué fármaco es el más conveniente, cuánto tiempo lo necesita y qué posibles efectos secundarios pudiera causarle.

Otros tratamientos

Tratamientos de autoayuda: Lectura y aplicación de los programas de autoayuda específicos para los problemas de ansiedad (textos con ejercicios programados y sucesivos para aprender a manejar y controlar la ansiedad).

Hierbas medicinales: Algunas hierbas como la valeriana, pasionaria, ginkgo biloba y extracto de kava*, parece que pueden disminuir los síntomas de ansiedad, pero hacen falta más investigaciones sobre su seguridad y eficacia.

Informe a su médico sobre cualquier sustancia, medicamento, producto de
herbolario o medicina alternativa que esté tomando.

*Valore con los profesionales sanitarios que le atienden las posibilidades existentes en su centro de salud, y comente con ellos el tratamiento que seguir. Su opinión es muy importante a la hora de decidir.

En ocasiones puede que su médico vea necesaria la derivación a un especialista.
*
¿Cómo puedo manejar mi ansiedad para que evolucione favorablemente?

Consejos para manejar su ansiedad

• Si está haciendo psicoterapia, es importante practicar en casa aquellos ejercicios aprendidos en ella que van a resultarle muy útiles, como los de relajación y respiración.

• La medicación, a veces, trae consigo efectos secundarios desagradables, que normalmente van desapareciendo o atenuándose después de las primeras semanas; pero tiene que recordar lo importante que es tomarse el tratamiento y no interrumpirlo.

• Planifique de forma racional sus tareas diarias, priorice sus necesidades y si por alguna cuestión no pueden llevarse a cabo todas, piense que después de un día viene otro.

• Intente dejar un hueco todos los días para incluir entre sus tareas aquellas actividades que van a resultarle más agradables y placenteras: leer, escuchar música, hacer algo de ejercicio, pasear, cualquier cosa que sea relajante para usted.

• No deje de practicar aquellas actividades que le proporcionen sensación de “cargar las pilas”. Recuperar la energía es necesario.

• No se “acelere”. Recuerde que hacer las cosas con más rapidez no le hace más eficaz.

• Aprenda a manejar sus sentimientos. Los pensamientos positivos también tienen un efecto positivo sobre nuestro estado de ánimo.

• Es importante reconocer los pensamientos agobiantes, en aquellas situaciones que le preocupan (el “todo”, “nada”, “siempre”, “nunca”, “nadie”), para cambiarlos por otros más racionales (“algo”, “algunos”, “algunas veces”).

• Aproveche sus errores y aprenda de ellos. Equivocarse es humano y no es necesario hacer las tareas a la perfección.

• Siga una dieta equilibrada y procure eliminar o rebajar aquellas sustancias perjudiciales para la ansiedad, como: cafeína, teína y otras bebidas estimulantes.

• Recuerde que el alcohol, la cocaína, el cannabis y las drogas de síntesis pueden producir ansiedad.

• Si sus hábitos de descanso no le resultan satisfactorios, intente modifi carlos. Procure dormir lo necesario para descansar.

• Es importante que recuerde que no está ante un peligro fuerte, ni tan grave como pueda llegar a creer. No sucederá nada peor.

• No permita que el pánico aumente con otros pensamientos atemorizadores. Interrumpa lo que esté pensando y observará que así el miedo comienza a desaparecer por sí mismo.

• Intente calmarse y relajarse poco a poco.

• Practique una respiración lenta y relajada. Imagine que es un globo que se hincha lentamente y luego se deshincha.

• Espere y deje tiempo al miedo para que se pase.

• Piense en el avance que ha hecho hasta ahora, a pesar de todas las difi cultades. Piense en lo satisfecho que estará cuando lo consiga.

• Cuando empiece a sentirse mejor y esté dispuesto a continuar, comience de forma tranquila y relajada. No hay necesidad de esfuerzo ni prisas.

• Intente distraerse, ahora que el nerviosismo ha bajado. Hable con alguien, dé un paseo, etc.

“He aprendido a relajarme, evito los excitantes, hago ejercicio y eso me ayuda a dormir. Planifico las actividades que me cuesta hacer… he recuperado aficiones que tenía olvidadas.”

Por último, recuerde que se puede aprender a manejar la ansiedad y a disminuirla progresivamente.

¡¡Cuanto más aprenda a manejar el miedo, menos miedo tendrá, y se sentirá más libre!!



1 noviembre, 2018 Psicologia Clínica0

En primer lugar, se recomienda acudir a su médico de cabecera para descartar cualquier problema de carácter somático, ya que existen  algunos síntomas físicos que pueden responder tanto a un trastorno depresivo como a un trastorno físico.

Una vez descartado dicho trastorno físico, se recomienda acudir al psicólogo:

• Si cree que ha perdido todo resquicio de esperanza y piensa sinceramente que está acabado y que su depresión es incurable.
• Si sus estados de ánimo depresivos no responden a típicos altibajos emocionales sino que son regulares y constantes.
• Si cree que todo el mundo está en contra de usted, y que confabulan a su espalda para causarle algún daño.
• Si vive experiencias inexplicables, como alucinaciones o sucesos paranormales.
• Si siente que ha perdido el autocontrol y que su conducta está regida por fuerzas ajenas a usted..
• Si teme que las personas que le rodean lean sus pensamientos.
• Si oye voces externas que le hablan.
• Si cree que los objetos (como la radio o la televisión) se comunican con usted.
• Si ve fantasmas, imágenes simbólicas de presagio, etc.

Bibliografía
David D. Burns: Sentirse Bien. Una nueva fórmula contra las depresiones. Paidós. 1990.
Gaja, R.: Bienestar, autoestima y felicidad. Debolsillo. 2003



Tal y como recogen diversos medios estos días, los problemas de ansiedad y depresión constituyen uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria. La situación actual de crisis económica ha agravado notablemente la prevalencia de estos trastornos, de tal manera que los expertos advierten que en el 2020 constituirán la primera causa de discapacidad en el mundo.

Recientemente, en el marco de un congreso nacional sobre ansiedad y trastornos comórbidos, profesionales de la medicina han reconocido que los tratamientos farmacológicos actuales resultan insatisfactorios en estos casos, ya que sólo son efectivos en la mitad de los pacientes y su administración no elimina cierta patología residual que se mantiene en el tiempo.
En contrapartida, y si tenemos en consideración la evidencia científica de los últimos años, la terapia psicológica y, específicamente, la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser una alternativa más eficaz y económica que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y de la depresión y, a diferencia del tratamiento farmacológico, no supone ningún riesgo para la salud y no presenta ningún efecto secundario adverso.
Además de reducir los síntomas de ansiedad y depresión y mantener estos cambios terapéuticos a largo plazo, el tratamiento psicológico proporciona otros beneficios en comparación con el tratamiento farmacológico, tales como una mayor adherencia al tratamiento, una disminución significativa del riesgo de recaídas y una elevada tasa de recuperación (es decir, a diferencia de los fármacos, no deja ninguna “patología residual”), evitando la cronificación del trastorno y disminuyendo, consiguientemente, el número de visitas al médico y los días de hospitalización.
De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence –NICE-), recomiendan la terapia cognitivo-conductual como el tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de angustia, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias específicas.
Asimismo, el tratamiento psicológico es aconsejable por encima del farmacológico cuando el problema de salud mental que presenta el paciente está complicado por otras condiciones médicas, como abuso de alcohol o drogas, o problemas crónicos de salud física, así como en el caso de niños, adolescentes y mujeres embarazadas, debido al riesgo elevado para la salud que supone el consumo de psicofármacos en estos grupos de pacientes. Sólo en los casos severos se recomienda el uso de medicación, pero siempre en combinación con tratamiento cognitivo-conductual, e informando al paciente sobre los objetivos terapéuticos, la duración del tratamiento farmacológico, los posibles efectos secundarios y los riesgos que conlleva una interrupción brusca de la medicación.

Por todos estos motivos, numerosos organismos competentes en materia de salud -como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) o la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH)- señalan las ventajas económicas y psicosociales de la implementación de terapias psicológicas en los servicios de Atención Primaria, así como la necesidad de los ciudadanos de recibir otro tipo de atención sanitaria menos medicalizada, más humanizada y, sobre todo, más ajustada a sus necesidades.
Fuente Infocop Online


EN LINARES
Avenida de Andalucía, 2 A - 1ºB. 23700 Linares ( Jaén)

Fijo : 953 60 26 27
Móvil: 626 02 08 30

EN JAÉN
Avenida de Andalucía, 52-1°A. 23006 Jaén

Móvil:626 02 08 30
Movil:607 18 42 22

HORARIOS:
Lunes a Viernes de 09:00-14:00
Lunes a Viernes de 16:00-21:00

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